En su presentación inicial, el presidente Mauricio Macri empezó con una ironía, aludiendo a la compañera de fórmula de Alberto Fenández: “Tengo un compañero de fórmula que siempre da la cara”

Alberto Fernández replicó con constante señalamientos a la falta de transparencia del gobierno actual, con frases como:“Un presidente no debe involucrarse en la justicia, ni sacar decretos que favorecen a sus hermanos”.

En el bloque sobre seguridad, Nicolás del Caño renovó las denuncias de su sector hacia lo que considera excesos en la represión oficial: “La ministra (Patricia Bullrich) es responsable política de la muerte de Santiago Maldonado y de Rafael Nahuel”, acusó.

Juan José Gómez Centurión también cuestionó la gestión kirchnerista en la materia, pero desde otro enfoque: “Durante el gobierno de los Kirchner se liberaron las fronteras, los precursores para fabricar droga”, acusó, y por ello proliferó el paco.

“Cuando Alberto Fernández fue jefe de gabinete llegamos a importar 20 mil kilos de efedrina”, dijo Mauricio Macri en el mismo sentido.

Y siguió con otra grave acusación: “Nosotros condenamos el terrorismo de organizaciones como Hezbollah. El kirchnerismo quiso encubrir el atentado de la AMIA”

“Las calles no están para ser cortadas -sentenció José Luis Espert-. Piquetero que corta las rutas, va preso. Cuidado Grabois»

En el capítulo sobre infraestructura, Macri no dejó de aludir a la corrupción en la obra pública: “Por el precio de una autopista kirchnerista nosotros hacemos dos”

Alberto Fernández, por su parte, contraatacó: “En materia energética, lo que usted hizo, Presidente, fue llenar los bolsillos de sus amigos. ¿Usted no vio la corrupción de su familia? A mí no me va a correr”.

Y luego hizo una fuerte advertencia: “Al Presidente el día que deje el Gobierno lo esperan más de cien causas”. Y volvió sobre el tema del supuesto privilegio de los familiares de Macri: “¿Cómo fue que su hermano, Presidente, blanqueó dinero cuando la ley se lo prohibía?”

“Fantasean con una Conadep para juzgar a periodistas como si fuesen terroristas», acusó por su parte el Presidente.

José Luis Espert dijo que luego de escuchar a sus principales contrincantes, veía que eran iguales y, dirigiéndose a Macri y Fernández, ironizó: “Ustedes no son tan diferentes, abrácense”

Cuando vino el tema de la pobreza, Mauricio Macri se defendió de las críticas con un contragolpe dirigido especialmente al candidato del Frente de Todos: “Es indignante escucharlos hablar de pobreza, No les creo nada. Ocultaron la pobreza. Siempre han hecho clientelismo”.

Roberto Lavagna aseguró por su parte que “los últimos dos gobiernos confundieron desarrollo social con el reparto de planes”, englobando en su crítica a oficialismo y kirchnerismo.

El presidente Mauricio Macri y candidato a la reelección admitió hoy que «creamos un millón de empleos, aunque muchos de ellos informales» pero «vamos a seguir trabajando en las mesas de productividad, como Vaca Muerta», para generar puestos laborales en blanco.

En el capítulo Empleo, Producción e Infraestructura del debate presidencial, Macri dijo que «hay que hacer muchas obras, pero hay una matriz de corrupción, se robaron la plata de las obras, y el jefe de gabinete (Alberto Fernández) se fue sin decir nada, ellos son así, se creen los dueños de la plata de los argentinos».

También resaltó que en la Argentina «dimos vuelta la energía» y que se generaron muchas obras en ese rubro.

Bloque de Producción y Desarrollo

Además replicó severamente a Alberto Fernández por haber aludido a su padre, Franco Macri, y advirtió que «es de muy mal gusto citar a una persona que no está en este mundo y no se puede defender».

Macri acusó a Fernández de querer «tapar los bolsos de (José) López, la efedrina. las 51 obras de Lázaro Báez», entre otras cuestiones denunciadas como hechos de corrupción del anterior gobierno y le espetó que «es imposible de creer que usted no vio nada» cuando era jefe de Gabinete.

En tanto el candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, sostuvo esta noche que «cuando tuvo diferencias» con el kirchnerismo «renunció» y «se fue a su casa», a la vez que comparó que «no es la suerte» del mandatario Mauricio Macri, a quien, dijo, «el día que deje el gobierno lo esperan más de 100 causas».

El candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, sostuvo esta noche que el mandatario Mauricio Macri «uberizó la economía», en referencia al modelo de transporte informal, a través de un «sistema por el cual el empleador se quita obligaciones y el que trabaja pierda derechos».

Durante el bloque sobre «Empleo, producción e infraestructura» del debate presidencial que se realiza en la Facultad de Derecho de la UBA, Fernándezplanteó que «Argentina hoy tiene la tasa de desempleo más alta de los últimos 13 años» y señaló que «tenemos un presidente que piensa que el trabajo es un costo, ha cerrado el ministerio y ha dejado que el desempleo ocurra, porque siempre pensó que los empleados pueden reconvertirse en emprendedores».

Por su parte Roberto Lavagna dijo que empleo producción e infraestructura son «capítulos desafiantes» de los próximos tiempos en la Argentina, aunque aclaró que «ninguno de los tres tiene viabilidad en un modelo económico como el actual» y prometió fomentar un programa de empleo para crear dos millones de puestos de trabajo en cuatro años de gobierno.

El ex ministro de Economía se mostró partidario de «créditos que permitan restitutir la producción»; «una economia en marcha es la unica manera de estabilizar la única discusión que vale la pena es ver cómo se reactivan las fabricas y se crea empleo».

A su turno, el candidato del Frente Despertar, José Luis Espert, propuso esta noche «eliminar la indemnización por despido» y reemplazarlas por un subsidio al desempleo «generoso en el tiempo y en el monto».

También llamó a terminar con una «cofradía feudal» de sindicalistas «ricos y poderosos».

El candidato presidencial Nicolás Del Caño, del Frente de Izquierda y de los Trabajadores-Unidad, propuso reducir la jornada laboral para enfrentar el desempleo y «repartir las horas de trabajo».

Al intervenir en el bloque sobre «Empleo, producción e infraestructura» del debate presidencial en la Facultad de Derecho, Del Caño aseguró que el gobierno nacional finalizará su gestión dejando «dos millones de desocupados».

También pidió terminar con la «misma receta» de las «agendas patronales y el FMI», y atacó los intentos de «reforma laboral» que buscan «quitarle derecho a los trabajadores» o «modificar los convenios laborales sector por sector», indicó.

En cambio el candidato del Frente NOS, Juan José Gómez Centurión, prometió hoy una «profunda reforma a la ley laboral», si es elegido presidente ya que la actual «no genera empleo, ni atrae inversiones y hace quebrar las pymes».

«Con las nuevas formas de trabajo que hay en el mundo, vamos a incorporar a más de un millón al mercado laboral, privilegiar al empleo joven, las pasantías, y la formalización del trabajo rural con incentivos a los productores», se comprometió.

Al hablar del tema de la seguridad, Macri dijo, aludiendo al peronismo-kirchnerismo, que «en este tema somos distintos a ellos, que abandonan a las víctimas del delito, alientan barras bravas, menosprecian a las fuerzas de seguridad e impulsan la puerta giratoria donde los delincuentes nunca quedan presos».

«Cuando Alberto Fernández era jefe de Gabinete se importaban 20 mil kilos de efedrina por año, ahora importamos 20. Lo usaban para producir drogas», dijo Macri, quien prometió «batirnos contra el narcotráfico».

Lavagna, por su parte, afirmó que «ni el gatillo facil ni la mano dura, ni tampoco la mano fofa para defender la seguridad de nuestras familias», luego de superar una suerte de vahído de varios segundos, en los que pareció desconcentrarse y quedó en silencio.

El ex ministro de Economía desechó utilizar 27 segundos de los dos minutos asignados para hablar de su propuesta en materia de seguridad.

Fernández, en respuesta a Macri, expresó que «gracias a Dios» no se parece «en nada» al jefe de Estado, a la vez que pidió abordar el tema del combate a la droga «con menos marketing y más seriedad».

Espert, por su parte, dijo que «la seguridad se ha convertido en verdadero flagelo» para los argentinos y llamó a «desterrar el concepto del garantismo» y ponerse «del lado de la víctima», en el segundo debate presidencial, en la Universidad de Buenos Aires.

El gobernador de la provincia se refirió este mediodía a las elecciones presidenciales del 27 de octubre y se mostró muy confiado en que se repita el resultado de las PASO, y en que Alberto Fernández sea el próximo presidente de los argentinos. 

«El país va a crecer como un conjunto, más allá de la expresión del voto, que no tenemos ninguna duda de que va a ser a favor de Alberto Fernández, las medidas que tome van a ser para todos los argentinos. Yo creo que el país está definido sobre qué va a votar el próxmo 27, que la elección ya está definida. En las PASO la gente se ha expresado y esperemos que de mínima se pueda mantener. Puede haber una redistribución de votos por los candidatos que quedaron afuera y yo espero que sea para el Frente de Todos», aseguró en declaraciones al programa ‘A todo o nada’ de Radio Sarmiento.

Con respecto al debate que se llevó a cabo el domingo pasado y que tendrá continuidad mañana en la noche, el gobernador aseguró que no considera que sea determinante. «Sí creo que es importante a nivel democrático porque se cumple con una ley, que los candidatos se expresan, que lo hacen con mucho respeto, es importante que los argentinos los miren y que sigamos apuntalando una democracia incipiente, pero que tiene que durar, este es nuestro sistema», indicó.

Eh ese contexto, Uñac aseguró que «Alberto Fernández fue muy seguro, más que arrogante». «Un modelo de especulación no genera empleo, no crea expectativas y tenemos que dar vuelta este modelo e implementar uno de producción. Y eso es lo que expresó Alberto. Algunos pueden decir que fue demasiado seguro y eso rozó otro calificativo, puede ser, pero no fue irreal lo que expresó», dijo el mandatario sanjuanino.

«La realidad al argentino le duele día a día, no es que no llegamos a fin de mes, no llegamos al 15 de cada mes. Hay que preguntarle a la gente si puede pagar las boletas de servicios, el transporte que acá está subsiado, pero en otras provincias no… Yo creo que el Gobierno subestimó la situación económica y política, no miraron la argentina real que es la productiva. Con tasas del 80 por ciento es imposible sacar un crédito que pueda ser devuelto. No conocían bien la política nacional y eso no les costó sólo a ellos, les costó al país», aseguró al ser consultado sobre el gobierno de Macri. 

Para Uñac, Alberto Fernández «sintetiza lo que los argentinos estamos viviendo». «Hay muchos sectores que confluyen al Frente de Todos, peronismo, movimientos sociales, movimientos sindicales, eso representa. Y cuando él dice que son lo mismo que Cristina lo hace porque tienen una misma estructura de pensamiento, no porque vaya a hacer lo mismo que se hizo en el gobierno de ella. Hay que recuperar el consumo, para fortalecer las fuentes de trabajo, las industria nacional; que hay que trabajar para hacer descender los niveles de pobreza; en eso están diciendo que son lo mismo. Él ha criticado algunas cuestiones que no le convencían del Gobierno de Cristina y eso lo mantiene, pero piensan lo mismo con respecto a lo que hay que lograr», indicó.

Al ser consultado por la deuda que Nación mantiene con San Juan, el gobernador dijo que «si gana Fernández va a ser mucho más rápido el cobro, porque voy a acudir a amigos que entienden el desarrollo que ha tenido la provincia. Me gustaría tener algún tipo de resolución judicial antes del 10 de diciembre y de no ser así, estoy seguro de que lo vamos a cobrar más rápido, hasta ahora ha sido casi nulo el cobro.
Nosotros hemos conversado mucho y hemos seguido la vía administrativa, pero ellos no han respondido y tuvimos que llegar al proceso judicial»

En las últimas horas, Uñac fue invitado para formar parte de la comitiva que estará con Fernández durante el debate de mañana. «Es un reconocimiento a San Juan, no es a mi persona, es un reconocimiento a la gestión, a los sanjuaninos, lo que hemos hecho estos 4 años que se suma a los 12 años de gestión peronista anteriores. Es una responsabilidad, tenemos que contarles a los argentinos los ejes del proyecto que representa Fernández». 

Fuente: Diario de Cuyo

El presidente Mauricio Macri aseguró hoy que el país ha sido «como un alcohólico recurrente con la inflación» , al advertir hoy a los argentinos que «no podemos resignarnos a no tener nuestra moneda».

«Lo que no pudimos todavía, lo vamos a poder, pero démonos la oportunidad», sostuvo en una entrevista con la radio FM 104.7, de Resistencia, como antesala del acto proselitista que encabezará esta tarde en la Plaza San Martín de la ciudad chaqueña de Roque Sáenz Peña.

«No podemos resignarnos a no tener nuestra moneda», respondió acerca de si hace falta «dolarizar» la economía.

En este sentido, Macri marcó como un grave problema «la incapacidad de tener una moneda sana».

«A la luz de los que nos pasó entiendo que hemos sido como un alcohólico recurrente con la inflación», sostuvo.

En otro tramo de la entrevista, remarcó que «las fronteras eran un colador» y que su gobierno «le hizo frente al narcotráfico».

«Los resultados están a la vista», apuntó al señalar que hubo un récord de detenidos por narcotráfico y de incautaciones de drogas.

Macri, respecto de la tasa inflacionaria, repasó que «nos sacamos la inflación en la Convertibilidad (1991-2002) y después volvimos».

«En toda la etapa del kirchnerismo (2003-2015) la inflación fue aumentando y nosotros la empezamos a bajar y con la crisis», subrayó al apuntar que «está el déficit que no habíamos podido bajar por falta de consenso y volvimos al mismo lugar».

«Tenemos que trabajar para que la estabilidad macroeconómica sea algo que podamos disfrutar los argentinos», insistió.

Asimismo, Macri consideró como un propósito de su gestión «bajar el riego país pasada esta incertidumbre política que arrancó ya hace más de un año».

Con ello se podrá «lanzar el proyecto que más va a dinamizar la economía chaqueña, que es el nuevo puente Chaco-Corrientes, que es algo absolutamente necesario», agregó.

«Démonos el tiempo para lograrlo juntos, logramos resolver problemas que arrastrábamos hace décadas y que parecían imposibles, lo logramos con hechos concretos, no con sanata», puntualizó.

El candidato presidencial de Consenso Federal, Roberto Lavagna, dijo que va a ser «presidente o nada» y descartó así volver a ser ministro en el gobierno que asuma el próximo 10 de diciembre.

Consultado si será «Presidente o nada» (en referencia a si aceptaría un cargo en un hipotético gobierno de Alberto Fernández)», respondió: «Nada». Y añadió: «Esto no significa que Consenso Federal no esté dispuesto a sentarse a una mesa de diálogo».

En declaraciones a radio La Red, Lavagna señaló además que se sintió «incómodo» en el debate realizado el domingo pasado con vistas a las elecciones del 27 de este mes, al no poder «contribuir» en contra de la polarización.

«Es cierto que me he sentido así (incómodo) porque era poco lo que se podía contribuir en términos de disminuir la fuerte polarización que predomina en la política argentina hace ya varios años», explicó.

Para Lavagna, «es preferible que sea más flexible el debate y que haya tiempos distintos», aunque analizó que habiendo «seis candidatos se hace difícil manejarlo» y «es mejor que haya algo, a que no haya nada».

El ex ministro de Economía manifestó que «hubo datos que no fueron correctos» pero que «hubo impresiones de los dos lados», en referencia tanto al candidato de Juntos por el Cambio, el presidente Mauricio Macri; y al postulante del Frente de Todos, Alberto Fernández.

También se quejó de que a la hora de hablar de derechos humanos no se hable «del hambre, que es el principal problema hoy».

«Que cuando nos invitan a hablar de los derechos humanos hablemos de los juicios a los militares, de las minorías de Ecuador o Venezuela, creo que, tanto por derecha como por izquierda, pareciera haber una confusión muy grande», opinó.

El segundo debate presidencial se realizará el próximo domingo, a las 21, en la Facultad de Derecho de la UBA, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En esa oportunidad, Macri (Juntos por el Cambio), Fernández (Frente de Todos), Roberto Lavagna (Consenso Federal), José Luis Espert (Frente Despertar), José Gómez Centurión (Frente NOS) y Nicolás del Caño (Fit-Izquierda Unida) tendrán la oportunidad de hablar sobre Seguridad, Empleo, Producción e Infraestructura, Federalismo, Calidad Institucional y Rol del Estado, Desarrollo Social, Ambiente y Vivienda.

Alberto Fernández expresó sus impresiones sobre el debate esta mañana a través de su cuenta oficial en la red social Twitter, donde también, previamente, felicitó al intendente de la ciudad de Resistencia y candidato a gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, por su triunfo en las elecciones provinciales celebradas ayer en ese distrito.

«En democracia, el intercambio de ideas es un valor que debemos cultivar. Gracias a toda la gente que siguió el debate en sus casas. Los argentinos nos caímos y nos levantamos muchas veces. Vamos a levantarnos una vez más. Cuenten conmigo», tuiteó esta mañana Fernández.

De esta forma, combinó su agradecimiento con el último tramo de su exposición en el marco del primer debate presidencial obligatorio por ley que se desarrolló anoche en el Paraninfo de la Universidad Nacional del Litoral, en la capital santafesina.

Macri, quien busca la reelección, y Fernández mostraron más solidez que el resto en la pulseada y aprovecharon especialmente su experiencia mediática, al punto de utilizar sin excederse el tiempo preestablecido para el debate por la Cámara Nacional Electoral.

En cambio, alguno de los otros candidatos, como el ex funcionario macrista Juan José Gómez Centurión, se pasó de los segundos dispuestos y debió ser advertido por los moderadores que actuaron en los diversos tramos, entre ellos periodistas, locutores y conductores televisivos.

Este primer debate se realizó en la Universidad del Litoral, en Santa Fe, y el siguiente se hará en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, el próximo domingo. Los ejes de hoy fueron Relaciones Internacionales; Economía y Finanzas; Derechos Humanos, Diversidad y Género, y Educación y Salud, mientras que los próximos serán Seguridad; Empleo, Producción e Infraestructura; Federalismo, Calidad Institucional y Rol del Estado, y Desarrollo Social, Ambiente y Vivienda.

En el Paraninfo de la universidad estuvieron presentes asesores y allegados a cada candidato, cuyos nombres debieron ser estrictamente proporcionados días atrás.

El debate tuvo una intervención inicial, a modo de presentación, de cada candidato, donde Macri destacó, como lo viene haciendo en la campaña, que si es reelegido se abordarán con más profundidad las soluciones para los actuales problemas económicos y sociales.

Por su parte, Fernández acusó a Macri de «mentir» incluso desde el debate de 2015, cuando polemizò con el entonces candidato peronista Daniel Scioli.

En otros tramos de su exposición, Macri dijo sobre su contrincante del FdT que «volvió el dedito acusador, el atril y la canchereada», y tuvo uno de sus momentos más ácidos para con la oposición peronista cuando, refiriéndose al candidato a gobernador Axel Kicillof, dijo que el ex ministro de Economía iba a establecer una «narco-capacitación en todas las escuelas» de la provincia de Buenos Aires.

El presidente defendió su gestión en todas las áreas y volvió a reflotar los problemas que le dejó la gestiòn de Cristina Fernández de Kirchner, hoy candidata a vicepresidenta. Por ejemplo, sostuvo que «dos de cada tres pesos que tomamos de deuda fue para pagar deuda del gobierno anterior». Añadió que el peso restante fue «para pagar el déficit fiscal».

Por su parte, Fernández le pidió a Macri que «deje de mentir» y se calificó como un «no dogmàtico» que impulsará medidas «ortodoxas y heterodoxas» si llega al poder. También se pronunció a favor de la legalización del aborto, reivindicó el Mercosur, la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y la educación y la salud públicas y destacó sus propuestas de pacto social y contra el hambre.

El ex jefe de Gabinete dijo además que en las relaciones internacionales no alcanza solo con la «foto» con los líderes, y en ese sentido reprochó que a pesar de esa reanudación de vínculos «no llegaron las inversiones».
Roberto Lavagna, el candidato de Consenso Federal, que sacó la tercera cantidad de votos en las PASO del 11 de agosto, destacó que «un derecho humano violado es el tema del hambre».

El postulante hizo hincapié en su punto fuerte, la economía, y resaltó la «caída del Producto Bruto» en la gestiòn de Macri, lo que se tradujo, sostuvo, en «mayor pobreza» y que se podría crecer 4% anual «en forma sostenida».

Nicolás Del Caño, del Frente de Izquierda y los Trabajadores-Unidad, quien insistió con su discurso radicalizado, su repudio al FMI y la influencia en las políticas de los países y sorprendió cuando utilizó un tramo de su espacio para pedir un «minuto de silencio» por las víctimas de las revueltas en Ecuador.

José Luis Espert, del Frente Despertar, atacó el gasto público, volvió a reivindicar sus políticas liberales, habló del «curro» de los derechos humanos y también llamó la atención cuando dijo que, de llegar a la Presidencia, impulsará que se le quite a los sindicatos el manejo de las obras sociales.

En tanto, el ex jefe de la Aduana del macrismo y militar retirado Juan José Gómez Centurión (Frente Nos), veterano de Malvinas, reiteró su postura en contra del aborto -en favor de «las dos vidas»- como eje central de su exposición. También destacó la educación y la salud públicas, con advertencias sobre la enseñanza de la educación sexual, y dijo que propondrá subsidios para victimas de la guerrilla de los 70.

La pelea contra la inflación se ha convertido en lema de campaña. Es que los últimos gobiernos han sido protagonistas de incansables luchas para intentar disminuirla, convirtiéndose en un flagelo que no entiende de colores políticos y se encuentra siempre vigente y merodeando. Y consumado casi el total de este mandato de Mauricio Macri, con posibilidades de ser reelecto en las venideras elecciones, pese al negativo resultado en las PASO, la situación no podría ser más adversa.

El presidente, y candidato de Juntos por el Cambio, había prometido en 2015 que llevaría la inflación “a cero”, que “no iba a ser un tema” e, incluso, que “es lo más fácil” de solucionar.

Este domingo, distintas consultoras difundieron estadísticas, basándose en datos del INDEC de los primeros tres años e incluyendo una proyección de lo que queda del mandato de Mauricio Macri, en la que revelaron un dato más que inquietante: todas coincidieron en que estará por encima del 250% mientras que, algunas, incluso lo dan por encima del 300% en estos últimos cuatro años. Así lo publicó el medio Ámbito.

Por su parte, en los primeros días de este mes, el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET), organismo dependiente de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), presentó el informe mensual de inflación correspondiente para septiembre y sostuvo que el mismo rondó el 5,5%, la cifra más alta del año.

Con respecto específicamente al 2019, y de acuerdo al último informe del Banco Central, las consultoras esperan para 2019 una inflación de al menos el 55%.

Si nos basamos en estas estadísticas presentadas, y las dividimos por la cantidad de meses de gestión para conseguir el promedio mensual, la inflación superaría con amplitud el de la última gestión de Cristina Kirchner ya que, del 28% promedio anual en el período 2011-2015, pasaría a un 40% de promedio anual entre noviembre de 2015 y diciembre de 2019.

Estamos a pocos días de las elecciones y todavía no se sabe que deparará el futuro político de la Argentina pero, sin dudas, una de las prioridades de quien se imponga en los comicios deberá ser el brindar una estabilidad económica y luchar contra un flagelo que no es fácil de resolver.

El candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández visitó a hoy la Universidad Nacional del Litoral y aseguró que no «se preparó nada». Además, aseguró: «Tengo 40 años de política si no sé debatir estoy en un problema».

En este sentido, Fernandez consideró que la situación en Ecuador «es un tema muy preocupante, sin dudas”. Asimismo, generó críticas «eso es lo que pasa cuando el Fondo Monetario Internacional se mete en los Estados”.ADVERTISING

En este sentido, Fernández aclaró que, para él, “la marea humana que viene no tiene que ver con un plan desestabilizador”, de los Gobierno democráticos, sino que “es gente que está muy enojada”.