El candidato presidencial de Consenso Federal, Roberto Lavagna, dijo que va a ser «presidente o nada» y descartó así volver a ser ministro en el gobierno que asuma el próximo 10 de diciembre.

Consultado si será «Presidente o nada» (en referencia a si aceptaría un cargo en un hipotético gobierno de Alberto Fernández)», respondió: «Nada». Y añadió: «Esto no significa que Consenso Federal no esté dispuesto a sentarse a una mesa de diálogo».

En declaraciones a radio La Red, Lavagna señaló además que se sintió «incómodo» en el debate realizado el domingo pasado con vistas a las elecciones del 27 de este mes, al no poder «contribuir» en contra de la polarización.

«Es cierto que me he sentido así (incómodo) porque era poco lo que se podía contribuir en términos de disminuir la fuerte polarización que predomina en la política argentina hace ya varios años», explicó.

Para Lavagna, «es preferible que sea más flexible el debate y que haya tiempos distintos», aunque analizó que habiendo «seis candidatos se hace difícil manejarlo» y «es mejor que haya algo, a que no haya nada».

El ex ministro de Economía manifestó que «hubo datos que no fueron correctos» pero que «hubo impresiones de los dos lados», en referencia tanto al candidato de Juntos por el Cambio, el presidente Mauricio Macri; y al postulante del Frente de Todos, Alberto Fernández.

También se quejó de que a la hora de hablar de derechos humanos no se hable «del hambre, que es el principal problema hoy».

«Que cuando nos invitan a hablar de los derechos humanos hablemos de los juicios a los militares, de las minorías de Ecuador o Venezuela, creo que, tanto por derecha como por izquierda, pareciera haber una confusión muy grande», opinó.

El segundo debate presidencial se realizará el próximo domingo, a las 21, en la Facultad de Derecho de la UBA, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En esa oportunidad, Macri (Juntos por el Cambio), Fernández (Frente de Todos), Roberto Lavagna (Consenso Federal), José Luis Espert (Frente Despertar), José Gómez Centurión (Frente NOS) y Nicolás del Caño (Fit-Izquierda Unida) tendrán la oportunidad de hablar sobre Seguridad, Empleo, Producción e Infraestructura, Federalismo, Calidad Institucional y Rol del Estado, Desarrollo Social, Ambiente y Vivienda.

Alberto Fernández expresó sus impresiones sobre el debate esta mañana a través de su cuenta oficial en la red social Twitter, donde también, previamente, felicitó al intendente de la ciudad de Resistencia y candidato a gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, por su triunfo en las elecciones provinciales celebradas ayer en ese distrito.

«En democracia, el intercambio de ideas es un valor que debemos cultivar. Gracias a toda la gente que siguió el debate en sus casas. Los argentinos nos caímos y nos levantamos muchas veces. Vamos a levantarnos una vez más. Cuenten conmigo», tuiteó esta mañana Fernández.

De esta forma, combinó su agradecimiento con el último tramo de su exposición en el marco del primer debate presidencial obligatorio por ley que se desarrolló anoche en el Paraninfo de la Universidad Nacional del Litoral, en la capital santafesina.

Macri, quien busca la reelección, y Fernández mostraron más solidez que el resto en la pulseada y aprovecharon especialmente su experiencia mediática, al punto de utilizar sin excederse el tiempo preestablecido para el debate por la Cámara Nacional Electoral.

En cambio, alguno de los otros candidatos, como el ex funcionario macrista Juan José Gómez Centurión, se pasó de los segundos dispuestos y debió ser advertido por los moderadores que actuaron en los diversos tramos, entre ellos periodistas, locutores y conductores televisivos.

Este primer debate se realizó en la Universidad del Litoral, en Santa Fe, y el siguiente se hará en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, el próximo domingo. Los ejes de hoy fueron Relaciones Internacionales; Economía y Finanzas; Derechos Humanos, Diversidad y Género, y Educación y Salud, mientras que los próximos serán Seguridad; Empleo, Producción e Infraestructura; Federalismo, Calidad Institucional y Rol del Estado, y Desarrollo Social, Ambiente y Vivienda.

En el Paraninfo de la universidad estuvieron presentes asesores y allegados a cada candidato, cuyos nombres debieron ser estrictamente proporcionados días atrás.

El debate tuvo una intervención inicial, a modo de presentación, de cada candidato, donde Macri destacó, como lo viene haciendo en la campaña, que si es reelegido se abordarán con más profundidad las soluciones para los actuales problemas económicos y sociales.

Por su parte, Fernández acusó a Macri de «mentir» incluso desde el debate de 2015, cuando polemizò con el entonces candidato peronista Daniel Scioli.

En otros tramos de su exposición, Macri dijo sobre su contrincante del FdT que «volvió el dedito acusador, el atril y la canchereada», y tuvo uno de sus momentos más ácidos para con la oposición peronista cuando, refiriéndose al candidato a gobernador Axel Kicillof, dijo que el ex ministro de Economía iba a establecer una «narco-capacitación en todas las escuelas» de la provincia de Buenos Aires.

El presidente defendió su gestión en todas las áreas y volvió a reflotar los problemas que le dejó la gestiòn de Cristina Fernández de Kirchner, hoy candidata a vicepresidenta. Por ejemplo, sostuvo que «dos de cada tres pesos que tomamos de deuda fue para pagar deuda del gobierno anterior». Añadió que el peso restante fue «para pagar el déficit fiscal».

Por su parte, Fernández le pidió a Macri que «deje de mentir» y se calificó como un «no dogmàtico» que impulsará medidas «ortodoxas y heterodoxas» si llega al poder. También se pronunció a favor de la legalización del aborto, reivindicó el Mercosur, la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y la educación y la salud públicas y destacó sus propuestas de pacto social y contra el hambre.

El ex jefe de Gabinete dijo además que en las relaciones internacionales no alcanza solo con la «foto» con los líderes, y en ese sentido reprochó que a pesar de esa reanudación de vínculos «no llegaron las inversiones».
Roberto Lavagna, el candidato de Consenso Federal, que sacó la tercera cantidad de votos en las PASO del 11 de agosto, destacó que «un derecho humano violado es el tema del hambre».

El postulante hizo hincapié en su punto fuerte, la economía, y resaltó la «caída del Producto Bruto» en la gestiòn de Macri, lo que se tradujo, sostuvo, en «mayor pobreza» y que se podría crecer 4% anual «en forma sostenida».

Nicolás Del Caño, del Frente de Izquierda y los Trabajadores-Unidad, quien insistió con su discurso radicalizado, su repudio al FMI y la influencia en las políticas de los países y sorprendió cuando utilizó un tramo de su espacio para pedir un «minuto de silencio» por las víctimas de las revueltas en Ecuador.

José Luis Espert, del Frente Despertar, atacó el gasto público, volvió a reivindicar sus políticas liberales, habló del «curro» de los derechos humanos y también llamó la atención cuando dijo que, de llegar a la Presidencia, impulsará que se le quite a los sindicatos el manejo de las obras sociales.

En tanto, el ex jefe de la Aduana del macrismo y militar retirado Juan José Gómez Centurión (Frente Nos), veterano de Malvinas, reiteró su postura en contra del aborto -en favor de «las dos vidas»- como eje central de su exposición. También destacó la educación y la salud públicas, con advertencias sobre la enseñanza de la educación sexual, y dijo que propondrá subsidios para victimas de la guerrilla de los 70.

La pelea contra la inflación se ha convertido en lema de campaña. Es que los últimos gobiernos han sido protagonistas de incansables luchas para intentar disminuirla, convirtiéndose en un flagelo que no entiende de colores políticos y se encuentra siempre vigente y merodeando. Y consumado casi el total de este mandato de Mauricio Macri, con posibilidades de ser reelecto en las venideras elecciones, pese al negativo resultado en las PASO, la situación no podría ser más adversa.

El presidente, y candidato de Juntos por el Cambio, había prometido en 2015 que llevaría la inflación “a cero”, que “no iba a ser un tema” e, incluso, que “es lo más fácil” de solucionar.

Este domingo, distintas consultoras difundieron estadísticas, basándose en datos del INDEC de los primeros tres años e incluyendo una proyección de lo que queda del mandato de Mauricio Macri, en la que revelaron un dato más que inquietante: todas coincidieron en que estará por encima del 250% mientras que, algunas, incluso lo dan por encima del 300% en estos últimos cuatro años. Así lo publicó el medio Ámbito.

Por su parte, en los primeros días de este mes, el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET), organismo dependiente de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), presentó el informe mensual de inflación correspondiente para septiembre y sostuvo que el mismo rondó el 5,5%, la cifra más alta del año.

Con respecto específicamente al 2019, y de acuerdo al último informe del Banco Central, las consultoras esperan para 2019 una inflación de al menos el 55%.

Si nos basamos en estas estadísticas presentadas, y las dividimos por la cantidad de meses de gestión para conseguir el promedio mensual, la inflación superaría con amplitud el de la última gestión de Cristina Kirchner ya que, del 28% promedio anual en el período 2011-2015, pasaría a un 40% de promedio anual entre noviembre de 2015 y diciembre de 2019.

Estamos a pocos días de las elecciones y todavía no se sabe que deparará el futuro político de la Argentina pero, sin dudas, una de las prioridades de quien se imponga en los comicios deberá ser el brindar una estabilidad económica y luchar contra un flagelo que no es fácil de resolver.

El candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández visitó a hoy la Universidad Nacional del Litoral y aseguró que no «se preparó nada». Además, aseguró: «Tengo 40 años de política si no sé debatir estoy en un problema».

En este sentido, Fernandez consideró que la situación en Ecuador «es un tema muy preocupante, sin dudas”. Asimismo, generó críticas «eso es lo que pasa cuando el Fondo Monetario Internacional se mete en los Estados”.ADVERTISING

En este sentido, Fernández aclaró que, para él, “la marea humana que viene no tiene que ver con un plan desestabilizador”, de los Gobierno democráticos, sino que “es gente que está muy enojada”.

En un nuevo aniversario del aniversario de nacimiento del general Juan Domingo Perón, la cumbre del Justicialismo se reunió con el candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández, y el titular del PJ nacional, José Luis Gioja, a la cabeza.

Tras la reunión peronista, el actual diputado -que buscará la renovar su banca de San Juan- disparó contra el gobierno de Mauricio Macri con un fuerte tono de campaña electoral y vaticinó un triunfo de la fórmula de los Fernández el próximo 27 de octubre.

Al ser consultado sobre las promesas de campaña del actual presidente Mauricio Macri, el sanjuanino fue categórico. «No le creo. No puedo opinar sobre algo que no creo. Lo mismo dijo en 2015, la verdad no le creo nada», disparó.

Por otra parte, en la misma rueda de prensa, el líder del justicialismo sostuvo que el 1 de agosto tras las elecciones primarias se «consolidó la unidad del progresismo en la Argentina».

Sobre el rol del partido, el ex gobernador respondió: «Alberto dijo que no quería un peronismo muerto, quiere un PJ controle, que ayude, que peche, que sea parte. Ese PJ va a ser posible porque el futuro presidente así lo quiere».

Por último Gioja volvió a sostener que el 10 de diciembre el peronismo regresará a la Casa Rosada y aseguró que»Alberto será un buen presidente».

«Estar en contra de hechos de corrupción y ser honestos es difícil porque muchas veces, en este país uno es víctima de persecuciones y operaciones políticas», lo dijo el concejal Gabriel D´amico, quien está solicitando lograr su jubilación anticipada, a los 38 años, por considerar que el estrés acabó con su salud.

El edil de Cambiemos, que forma parte del Concejo Deliberante de Capital, argumentó este martes en radio Light que tiene una enfermedad inmunológica que ataca el intestino grueso, que produce inflamación sobre ese órgano, generando úlceras, sangrado y diarrea. Esta situación desfavorable de salud se habría complicado por el estrés causado en este último periodo por su trabajo en el Concejo capitalino.

«Los médicos me ha recomendado que me jubile, el hecho de que sea joven no quiere decir que no tenga problemas», remarcó y explicó que, entre las complicaciones que sufrió en este tiempo, le tuvieron que «colocar un marca pasos porque le dejaba de latir el corazón». «Ante una posible muerte súbita, me lo tuvieron que colocar», dijo.

Según D’amico, en la comisión médica están todos los estudios médicos que certifican su versión. No sólo clínica sino de oftalmología porque argumentó miopía. «En varias oportunidades tuve que ausentarme del concejo por mis problemas de salud. Yo tengo certificado de discapacidad otorgado por la Provincia desde hace 8 años. «Lo que pasa es que ahora es intolerante. He pasado mucho estrés por la política. He presentado muchos proyectos que están del lado de la gente», destacó. 

Asimismo, aprovechó para echarle la culpa a los medios de comunicación que «no le hacen entrevistas» para certificar que está en contra de las cosas que se hacen mal. En estos momentos, está esperando que la comisión médica resuelva su condición para enviar o no el expediente a la ANSES. «Yo fuera un ñoqui o un obsecuente, me iría mejor, pero soy una piedra en el camino que podría ser un obstáculo para un presunto negocio y eso molesta».

La tormenta eléctrica que desde anoche  azota Buenos Aires y Capital Federal demoró la salida del candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández,  hacia la provincia donde tiene prevista una serie de actividades.

La agenda  indica que el exjefe de Gabinete de Néstor Kirchner  estará  en Pocito en la erradicación de una villa y entregará viviendas y visitará una empresa textil y el avance en la construcción del Velódromo. Luego, dejará habilitada la ampliación del Parque de Mayo y tendrá un contacto directo con la prensa. Después, por la tarde, inaugurará el edificio de la Policía Minera y encabezará un coloquio de «Integración y Desarrollo, hacia una Industria Nacional con un fuerte perfil externo». Pasadas 19 está prevista su partida de la provincia.

El presidente Mauricio Macri aseguró ayer que «si la Justicia es lenta, no es Justicia» del mismo modo que «si la Justicia no es independiente, no es Justicia», al encabezar el acto de presentación del anteproyecto del nuevo Código Procesal Civil y Comercial en la Casa Rosada.

El mandatario recalcó en el mismo sentido que durante su gestión se trabajó mucho «para que la política no interviniera en la Justicia» y remarcó que de cara al futuro «es importante que la Justicia pueda defender esa independencia».

Durante el acto de presentación del anteproyecto, que tuvo lugar en el Salón Blanco, el Presidente consideró que hay una queja extendida en la ciudadanía porque perciben que la Justician es «lenta», «está llena de burocracia» y «lejos de la gente», lo que explica que la sociedad «no tenga una buena opinión» del Poder Judicial.

El proyecto, que será enviado al Congreso, pretende simplificar las estructuras procesales, incorporar el uso de tecnologías y así agilizar las causas, así como la obligación para el acusado de un delito de decir la verdad al declarar ante los magistrados, según el Ministerio de Justicia.

Macri hizo un repaso de las medidas adoptadas durante su gestión para cambiar esa situación, y planteó: «Los argentinos necesitamos poder creer en nuestra Justicia, confiar que está para protegernos, saber que está para servirnos, para responder a nuestras demandas y ayudarnos cuando la necesitamos».

El jefe del Estado destacó los pasos dados para «avanzar en ese sentido» y agradeció a los 21 integrantes de la comisión redactora del anteproyecto de ley presentes en el acto por su «compromiso y esfuerzo para querer cambiar la realidad». «Estamos cambiando la realidad sobre la base de valores que son innegociables para nosotros: el de la verdad, la transparencia y la cultura del diálogo», remarcó el Presidente.

Agregó en ese sentido que «ya no da lo mismo que nos mientan o que nos digan la verdad», como tampoco da lo mismo «tener instituciones serias y confiables o no tenerlas», ni «vivir en la confrontación permanente o vivir en una sana convivencia».

En particular sobre los cambios introducidos con el nuevo Código Civil y Comercial, el jefe de Estado remarcó que con las modificaciones estará penado mentirle al juez: «No entiendo cómo no lo hicimos antes, el deber decir la verdad», apuntó Macri. También destacó que con los juicios orales implementados en los últimos años los procesos dejaron de durar entre 5 y 7 años, y se acortaron drásticamente, con plazos cercanos al año. Y remarcó que se busca que «la gestión sea cien por cien electrónica» dentro de la Justicia, como pasó en la administración pública. «Todos estos cambios son una muestra de que se puede mejorar lo que no funciona, son una muestra de que no debemos resignarnos porque las cosas siempre fueron así», señaló entonces el mandatario.

Finalmente, sostuvo que así como se dice que «si la Justicia es lenta no es Justicia», del mismo modo «si la Justicia no es independiente no es Justicia». «En estos años trabajamos mucho para que la política no interviniera en la Justicia, es importante ahora que la Justicia pueda defender esa independencia», concluyó Macri.

El nuevo Código -cuyo texto completo está publicado en la web de Justicia 2020- impactará favorablemente a los litigantes de juzgados federales de todo el país y de juzgados nacionales con asiento en la Ciudad de Buenos Aires en materia civil y comercial.

El Presidente habla hoy ante la ONU

Mauricio Macri viajó anoche a Nueva York para asistir hoy a la apertura del 74 período de sesiones ordinarias de la Asamblea General de las Naciones Unidas, dentro de una agenda de sólo 24 horas que incluye una entrevista con la Alta Comisionada de Derechos Humanos, Michelle Bachelet, y la cena de recepción del presidente de EEUU, Donald Trump. El mandatario arribará a las 7,30 hora local (6,30 hora argentina). La disertación ante sus pares en la Asamblea General, la tercera desde que Macri asumió la Presidencia, está prevista para después de las 17 de hoy martes.

MASSA Y SU LLAMADO A VOTAR POR ALBERTO F

El candidato a diputado nacional por el Frente de Todos, Sergio Massa, llamó ayer, en la localidad bonaerense de Tres de Febrero, a votar por Alberto Fernández para «tener legitimidad y respaldo» a la hora de «volver a discutir el acuerdo con el FMI». También aseguró que «el trabajo del Parlamento será central» para «lograr medidas en los primeros 180 días» del futuro gobierno.

«Es muy importante que esos cuatro millones de argentinos que no votaron por Macri (Mauricio), pero tampoco por el Frente de Todos vayan a apoyar a Alberto (Fernández). Porque necesitamos confianza, legitimidad y respaldo para volver a discutir con el FMI el acuerdo que hoy estrangula a los argentinos», dijo Massa en Tres de Febrero.

El referente del Frente Renovador estuvo junto al candidato a intendente de esa localidad, Juan Debandi, en la visita a una pyme local. «Argentina necesita de acuerdos, que se construyen con empresarios y trabajadores, pero también con el Gobierno y la oposición», remarcó Massa tras recorrer la empresa Emeth.

El pedido de la Justicia Federal para quitarle los fueros a la senadora Cristina Fernández de Kirchner, imputada en la denominada «Causa de los Cuadernos», ingresó ayer a la Cámara Alta.

El documento fue enviado por el juez Claudio Bonadio, quien el viernes elevó a juicio oral la causa en la que acusa a la exmandataria de liderar una asociación ilícita dedicada al cobro de sobornos durante su gobierno. El pedido debe pasar por la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, presidida por el peronista catamarqueño Dalmacio Mera, que tiene sesenta días hábiles para analizarlo. Si al término de ese lapso no se emitiera un dictamen, el cuerpo tiene 180 días, también hábiles, para debatir la cuestión en el recinto