La fortaleza que lo caracteriza y sus ganas por seguir viviendo motivan a que Fernando Baggio, el sanjuanino que pasó por dos cirugías debido a un tumor cerebral, demuestre que luchar tiene su recompensa. 

En julio de 2018, el joven movilizó a miles de sanjuaninos que se unieron para apoyarlo tras enterarse de la aparición de un tumor cerebral y su rápida cirugía. En diciembre del mismo año volvió a entrar a quirófano y a seis meses de la última intervención contó cómo es levantarse todos los días y luchar con lo cotidiano. 

«La recuperación es muy lenta ya que me sacaron una parte del cerebro. Sin embargo me siento bien y de a poco voy retomando todas las actividades, aunque no me dejan hacerlas al cien por cien todavía. Después de la cirugía tuve que recordar cómo hablar, como escribir, no me acordaba cómo se hacía un café con leche«, contó Fernando.

Su caso tomó relevancia pública luego de que, al gestionar la cobertura con su obra social, se la negaron, después acataron una orden judicial pero en la previa de la operación, apelaron el fallo. Sin embargo terminó ganando el amparo. 

«Estas cosas hacen que te des cuenta de la gravedad de lo que pasa, después de las operaciones no podía sumar 2 + 2, no recordaba dónde estaban las cosas en mi casa. Fue todo un trabajo de volver a recordar, de volver a empezar. Gracias al acompañamiento de mi familia y de los médicos voy saliendo adelante», recordó el joven.

En este escenario dejó en claro sus ganas de volver a tener la vida «de mucha intensidad» que llevaba antes del primer diagnóstico. Entre ello sus estudios son su mayor meta. 

«Antes de la operación estaba haciendo la carrera de Relaciones Públicas Institucionales y la llevaba al día, a penas me dejen la retomo», dijo entre risas y agregó que actualmente, en su periodo de recuperación, se encuentra realizando una Diplomatura en Inteligencia Emocional. 

«Tengo muchas ganas de volver a las cosas que amo hacer, sin embargo estoy consciente de que debo ser paciente ya que sería contraproducente en este periodo de recuperación», afirmó. 

Por último Fernando resaltó la importancia del acceso a la salud de todos los sectores de la sociedad, y el trabajo que se debe llevar adelante para que la misma sea permitida. 

«Creo que es una lucha que todos debemos tener. Hay personas que en cuestión de días la vida se les termina, y eso no debe ser así», finalizó. 

Un pequeño sufrió un accidente doméstico mientras estaba de vacaciones y ahora lucha por su vida. Es que el nene recibió un disparo de forma accidental mientras jugaba con un primito y su familia pide a todos los que puedan acompañarlos con una cadena de oración.

Tiago Maureira, de 6 años, se fue de viaje con su familia a La Rioja. En un momento, el pasado martes estaba jugando con su primito de 12 años en una vivienda ubicada en barrio Rieles y de forma accidental, a este se le habría escapado un disparo de plomo de 5mm de un rifle de aire comprimido que estaba manipulando. El proyectil impactó en la frente del pequeño de 6 años, quien fue llevado de inmediato al nosocomio.

Quedó internado en el Hospital de la Madre y el Niño, en la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica. Según el parte oficial, se encuentra en estado delicado de salud, con pronóstico reservado por gravedad de la lesión. El disparo perforó el cráneo del niño provocándole lesiones a nivel frontal izquierdo, con pérdida de masa encefálica y líquido cefalorraquídeo. Al llegar al hospital materno, el menor fue derivado de urgencia a quirófano donde se controló la hemorragia, y ahora se encuentra luchando por su vida, en Terapia Intensiva.

Sus familiares piden a la población que se sume a la cadena de oración para pedir por la pronta recuperación del pequeño Tiago.

En una publicación de Facebook la joven comienza relatando los largos y duros meses en los que tuvo que convivir con una enfermedad que desconocía y hacían de sus días una agonía. Llena de dolores, hemorragias e inflamación anormal de su pelvis que llegó a impedirle poder caminar normalmente.

Cuenta cómo en diversos centro de salud, le indicaban diferentes estudios por posibles diagnósticos, pero nada parecía funcionar. Así fue como fue derivada de ginecólogos, gastroenterólogos hasta psiquiatras

No conforme con los tratos de los especialistas sanjuaninos decide irse a Mendoza en busca de otro médico ginecólogo de cabezera sin éxito alguno. Los posibles diagnósticos al momento iban desde «abdomen agudo», apendicitis, menstruación retrógrada, cólicos renales, quistes hemorragicos, varices pelvicas, entre otras, hasta síndrome de ansiedad pos-pre menstrual, para lo que incluso fue medicada con ansiolíticos y antidepresivos.

La tortura y el sufrimiento de esta joven no acabaron sino hasta casi 7 meses después en que un médico de Córdoba le dijera que padecía de una endometriosis profunda y que sólo en Buenos Aires podía hacerse el estudio que confirmaría esto. Inmediatamente logró cita con un médico especialista en endometriosis y las sospechas fueron aclaradas.

Los días de dolores intensos de esta gran luchadora que nunca bajó los brazos por saber qué padecía y que no se dejó convencer por falsos diagnósticos, llegó a su fin. Al final deja un mensaje esperanzador.

Te dejamos aquí su relato:

 

Camina entre los autos sin miedo, levantando un cartel hecho con un pedazo de cartón que dice solo dos palabras: «Ayudame Gracias». Para él, ése es su «cheque», con el que busca ganar unas monedas «para comprar una comida caliente en el bufet» de un supermercados de Rivadavia. Su paso es lento y los autos lo esquivan en plena avenida Ignacio de la Roza. José Gabriel Sierra tiene 56 años pero desde los 7 años vive en situación de calle. Este fin de semana se enfrentó una vez más al desprecio de la sociedad: le quemaron el colchón en el que dormía y la colcha con la que se cubría. Un tiempo antes, otros le robaron la guitarra que tanto cuidaba.

Su mirada por momentos se llena de lágrimas y por otro saca fortaleza y sonríe. Su piel percudida por el frío del invierno y el sol del verano, lo hacen parecer más grande de lo que es. Sin embargo no vivió siempre en la calle, sino que durante varios periodos de su vida pudo compartir un techo con sus hermanos a los que extraña y llora al recordarlos.

«Esto es un cheque no un cartel. Estoy viviendo en una situación de calle, abandonado por mi familia. Para mi esto no es fácil», comenzó expresando antes de bajar la mirada y con la voz entrecortada volver a levantar la vista: «me quemaron el colchón con las colchas. Le pregunté a una señora que estaba barriendo y me dijo ‘los pibes te quemaron todo’. Esa noche no tenía con qué taparme. Hacía mucho frío y me regalaron un naylon. Con eso me enrosqué y dormí en el baldío».

Su condición de calle le enseñó las formas de soportar las bajas temperaturas de los crudos inviernos sanjuaninos. Con cartones que lo aislen del piso y las bolsas como rompevientos sabe que así también «se pueden pasar» las heladas bajo cero. José no tiene un lugar puntual dónde vivir. El mal momento de perder lo poco que tenía lo vivió en un baldío de calle 5 y España, en Rawson.

Luego decidió irse de ese lugar y buscar un nuevo refugio donde tal vez no lo discriminen. Eligió una zona de República del Líbano y Meglioli, donde una vieja construcción abandonada le sirve como techo. 

«Muchas cosas me pasaron. El desprecio de la sociedad es muy feo, la discriminación es muy dura. A veces me subo a un colectivo y todo se corren cuando me voy acercando. Me miran mal y se dicen cosas entre ellos. ¿Tengo olor a pata?, sí lo tengo, pero son las únicas zapatillas que tengo. Son más chicas que mi talle, por eso también ando con los dedos encogidos», relató.

José contó que lo que «más duele» es sentir el «abandono de la familia». Él sabe que le gusta tomar y le cuesta aceptar que necesita ayuda pero recuerda con gran añoranza los tiempos pasados. «Me hubiera gustado tener hijos, una esposa, pero no pude formar una familia», destacó siempre hablando con mucho respeto.

El hombre dice ser esquizofrénico y que le tiene mucho miedo a la noche porque no sabe si pasará el crudo frío pero sobre todo porque escucha voces que lo atormentan. «No quiero que venga la noche porque empiezo a escuchar voces en mi cabeza. No quiero que llegue la noche, empiezan las voces a salir de las paredes y me da temor», agregó.

Por eso asegura que se resiste a ir a alguno de los refugios que tiene el Estado. Asegura que nunca irá y que tampoco quiere acercarse a los comedores donde le pueden dar un plato de comida caliente. «Ahora estoy tratando de hacer unas monedas para comer en el bufet una comida calentita. Estoy cansado de los sandwich y fiambres», finalizó.

«Abriguemos con la música» fue el lema de un show que unió a varios artistas de la provincia y que este lunes consiguió numerosas donaciones para ayudar a los que hoy atraviesan grandes dificultades económicas. La iniciativa, que nació de Guille Torres (cantante) y Alejandra Zulberti, se realizó en el boliche conocido La Llorna y permitió juntar más que nada abrigos que estarán en manos de quienes lo necesitan para pasar el crudo invierno.

«Quiero agradecer a la gente bella de San Juan por ser solidario y a toda las bandas musicales que colaboraron y nos ayudaron. Esta iniciativa es muy linda porque podemos abrigar a la gente que lo necesita», expresaron los chicos quienes se mostraron muy agradecidos sobre todo con los sanjuaninos que fueron quienes mostraron su lado solidario y participaron activamente de la iniciativa.

«San Juan es solidario de verdad. Es muy bello que seamos unidos», agregaron destacando también la buena acción de los artistas que decidieron decir «sí» a la invitación. Ahora todo lo recaudado irá a gente que está en situación de calle como los que asisten diariamente a los comedores comunitarios. 

Desiré Milagros Rodríguez Illanes (10), más conocida por sus amigos como «Milagros», luchó desde un primer momento por su vida, cuando un accidente la dejó en muy grave estado. Las complejas intervenciones quirúrgicas a las que fue sometida la ayudaron en su camino de lucha y, luego de 3 meses, recibió el alta médica.

La semana pasada, salió de Terapia en el Sanatorio Argentino y mientras le preparaban el cuarto en una sala común, el enfermero la paseó por las inmediaciones del nosocomio en silla de ruedas. Cuando llegó a la recepción, su cara se iluminó por completo: vio la luz del sol, la calle, los autos pasar y las personas, después de 3 meses de estar entre cuatro paredes, recuperándose del siniestro vial que sufrió. «Su cara de felicidad lo dijo todo», comentó Mónica Illanes, su mamá.

Finalmente, el viernes pasado recibió el alta médica en el sanatorio, con indicación de internación domiciliaria para continuar con su recuperación. En la tarde llegó a su casa y con un gran cartel, sus amigos y familiares la esperaron con un gran entusiasmo. Pero el momento más esperado no demoró en llegar: Peter, su perro, saltó de alegría al verla y ella con la emoción a flor de piel por reencontrarse con su mejor amigo.

Ya en su casa, todos los días van un enfermero, para asistirla, y un kinesiólogo, para enseñarle a fortalecer sus músculos para respirar por sus propios medios. Desde mañana, otro kinesiólogo irá a su vivienda para comenzar con la rehabilitación motora.

El próximo paso será cuando el médico que la intervino quirúrgicamente le retire los puntos de la cirugía y, si su estado lo permite, comenzar con la neurorehabilitación en un centro para que Milagros aprenda a manejarse sola y seguir luchando por su sueño de volver a caminar.

Primero abandonó su profesión y se dedicó a la música para poder superar el dolor que le provocó la trágica muerte de dos de sus seis hijos. Luego, con el consentimiento del resto de su familia, decidió usar el dinero que cobró por el seguro de vida de ambos para construir un templo en su honor. Se trata de Williams Martínez, un excomisario que vive en Jáchal y que construyó la Capilla Sagrado Corazón de Jesús, en la localidad jachallera de San Isidro, para mantener vivo el recuerdo de sus hijos.

«Nadie de la familia quiso quedarse con esa plata manchada con la sangre de nuestros seres queridos. Quisimos usarla en algo que le sirviera a la comunidad y que nos recordara su existencia. Por eso construimos esta capilla», dijo Martínez.

Con arte. Este templo católico cuenta además con un altar realizado artesanalmente en madera.

El primer seguro que cobró fue de 3.000 pesos y por la muerte de Denis, su hijo de 19 años que falleció tras manipular una vieja arma de su abuelo paterno. Ese dinero alcanzó sólo para construir el cimiento y un par de columnas de la capilla, por lo que la obra se detuvo. La retomaron tras cobrar los 90.000 pesos del seguro de su hijo Flavio, que también era policía y que murió en el 2009 tras ser atropellado por una camioneta que circulaba en contra. «Con ese dinero pudimos terminar de construir esta capilla frente a la plaza en San Isidro. Fue mucha la emoción que sentimos cuando se inauguró esta obra con la que no pretendemos ganar prestigio ni popularidad, sino sólo sentir que la partida de mis hijos pudo servir para consuelo de personas que necesitan un lugar donde hablar con Dios. Es por eso que en la capilla no hay una placa recordatoria en honor a mis hijos. Sólo tiene bien arriba y a cada costado de la puerta de ingreso las letras D y F, las iniciales de sus nombres», dijo el excomisario.

Martínez contó que muchas personas, entre familiares, amigos y vecinos de la zona, asistieron a la inauguración de este templo que fue un 2 de julio de hace un par de años. El pasado 2 de julio festejó un nuevo aniversario, justo cuando ocurrió el histórico eclipse de Sol. «A mí me gusta creer en las señales. Presenciar este eclipse el mismo día en que la capilla cumplió años fue como sentir que mis hijos, de alguna manera, nos dijeran que siguen con nosotros y para siempre», sostuvo el hombre.

Compromiso. Además de construir la capilla, la familia Martínez se encargó de amoblarla hasta con los bancos para la gente.


Música por dolor
 

La tragedia familiar lo obligó a abandonar su vocación de servir a la comunidad, pero también fue la razón del surgimiento de una nueva afición: la música. Williams Martínez se desempeñó por 28 años en la Policía, pero se retiró tras la muerte de sus hijos. Ahora se dedica a componer canciones y a cantar para superar este dolor. Su primer trabajo discográfico se llamó «Dos golondrinas en el aire», en honor a sus hijos. Incluyó 14 canciones sobre valores y relatan historias de vecinos que luchan por salir adelante.

Si no se conoce lo que se tiene, no se valora, mucho menos se puede transmitir a otros o potenciarlo. Esta es una de las claves para que pueblos o ciudades enteras puedan sentir orgullo y poner en valor lo que la naturaleza o el hombre les dio. Este concepto es la clave para llevar adelante un proyecto denominado «Mis Huellas», destinado a 17 establecimientos educativos y la participación de más de 300 alumnos de Educación Primaria y el Ciclo Básico de la Educación Rural Aislada del departamento Valle Fértil. El objetivo es contribuir a incrementar la valoración y la protección del patrimonio natural y cultural, a través de actividades educativas. La segunda parte de esta propuesta que comenzó el año pasado, fue presentada hace unos días con un nuevo eje temático «Valle Fértil testimonios de la Vida de un Pueblo, a través de las fuentes orales, escritas y fotográficas».

Este nuevo eje apunta a recabar información, historias y testimonios del Parque Provincial Ischigualasto, que luego serán presentados a la sociedad en un formato que se definirá en octubre próximo. Sin duda una documentación valiosa no sólo para que los lugareños se hagan parte de este patrimonio, sino para todos aquellos curiosos que busquen información de primera mano de este sitio único y de otros tantos con los que cuenta el departamento.


El fin es recuperar y poner en valor la memoria colectiva de cada localidad y del Parque Provincial Ischigualasto, como formadora de identidad a través del rescate de diferentes fuentes.


En definitiva «se recuperará gran parte de la historia de los pueblos de Valle Fértil y se reconstruirá la memoria de todos ellos, y por supuesto de Ischigualasto. Incluso aún viven algunos de los primeros guías del Parque que tienen historias y fotografías que los chicos con sus docentes rescatarán, entre otras tantos documentos de diferentes lugares. Ellos mismos definirán la propuesta y el formato para contarlo. Ese será el trabajo final porque antes tendrán que investigar. En tanto los docentes recibirán capacitación por parte de los integrantes de Oralidad de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de San Juan. Recién en octubre serán presentados los trabajos», cuenta Silvio Atencio, Coordinador de Administración del Parque Ischigualasto. 


La experiencia

El proyecto desarrollado el año pasado que tuvo como fin la puesta en valor de los diferentes patrimonios, dejó como resultado maquetas, dibujos y otras representaciones plásticas con materiales reciclados que serán expuestas durante las vacaciones de invierno en el Parque para que todos los visitantes puedan conocerlas. 


«Hay maquetas impresionantes con materiales reutilizados, incluso hicieron frases alusivas a cada una que condensan lo que ellos como niños pedían para la conservación del patrimonio», indica Liliana Ponce, técnica en Turismo y coordinadora del proyecto Mis Huellas.


El eje temático del año pasado -«Puesta en valor del Turismo y Patrimonio»-, contó con encuentros presenciales donde se trabajó en la identificación de atractivos naturales y culturales de cada comunidad y beneficios que aporta el turismo.


«Las actividades fueron complementadas con el uso de la tecnología, a través de la aplicación de realidad aumentada -IschigualastoAR-, mapas imantados detectando los sitios patrimonios mundiales en nuestro país y mapa del Parque Provincial Ischigualasto detectando sus servicios y actividades. Para los más pequeños se trabajó con pizarritas de dinosaurios y dibujos que se entregaron durante la charla», explica Ponce.

Responsabilidad social

El estatuto del Parque Ischigualasto contempla ítems vinculados a la responsabilidad social que deben asumir sus funcionarios y contemplar un plan para acompañar a los pueblos que lo circundan. Así es que surgió esta atractiva propuesta educativa. «Vimos que desde lo educativo podíamos hacer llegar Ischigualasto a la gente, sobre todo a las escuelas para que los chicos internalicen el valor que tiene un lugar que está en su departamento, que es único en el mundo y visitado por gente de muchos países. La idea es que se apropien de su lugar, así los chicos pueden transmitir a los turistas todo lo que tenemos porque abarcamos todos nuestros patrimonios naturales, es amplio», asegura Atencio.


De este modo se puso en marcha a todo un pueblo que busca saber más para apropiarse profundamente de lo que tiene y poder trasmitirlo con la pasión que eso demanda.

Las ganas de salir adelante y darle lo mejor a sus familias, motivó a alumnos del CENS de Ullúm a crear un juego didáctico que permite conocer a fondo curiosidades del departamento, además de su historia y atracciones turísticas.

La gran creación llamada «Multiaventuras en Ullum» surgió en medio del programa «Aprender a Emprender» en donde los chicos crearon el juego apto para mayores de 5 años y personas adultas. Con él recorren escuelas primarias promocionándolo

«La mayoría de los chicos son papás, otros trabajadores y otros decidieron volver a la escuela para terminar sus estudios. La idea nació de la necesidad de crear algo innovador y darle una impronta propia, el juego tiene diversas imágenes de nuestro departamento y curiosidades para aprender de ellas», contó la profesora María Eugenia Ortíz, docente de los chicos.

El juego consiste en un recorrido turístico por todo Ullum y va desde el Dique de Ullum hasta el Dique Punta Negra. El mismo permite pasar por distintos puntos como Loma de las Tapias, Estancia Don Carmelo, Playa Hermosa, el Museo Fortín de los Jesuitas y La Toma.

«El juego cuenta con una reseña de cada uno de los lugares y una imagen de la misma. Cuenta con un tablero, dos fichas y un dado para jugar con dos participantes, además del instructivo», explicó la docente.

Los objetivos del juego didáctico se basan en fomentar este tipo de actividades y conocimientos en los niños y adultos. «La tecnología invade cada vez más momentos en nuestras vidas y tener un juego que permita relaciones y conocer nuevos lugares de nuestra tierra, creemos que es algo muy rico».

Los chicos de entre 19 y 28 años presentan su creación en las escuelas de Ullum y hacen que grandes y chicos se diviertan. El juego puede encontrarse a sólo $120.

«La repercusión es muy buena ya que a los chicos les llama mucho la atención. El juego cuenta con mucho colorido y muchas imágenes y es una forma diferente de aprender. Los padres y los docentes también se emocionan con él ya que valoran su parte didáctica y les sirve para promocionar diferentes salidas», contó María Eugenia.

Por último, la profesora resaltó el valor de enseñar a jóvenes a ser emprendedores y usar su creatividad como salida laboral. «Es importante que los chicos aprendan esto para que luego puedan emprender un comercio propio. Es una herramienta que los anima a comenzar a valerse por sí mismos», finalizó.

Quienes deseen adquirir el juego para trabajarlo en las aulas o en familia, podrán hacerlo consultando al teléfono 264 440-3429.

Ayer viernes, un profundo dolor sintieron los familiares de las víctimas de la tragedia de San Martín, después de que Rafael Nicolás Castro, autor e imputado por el siniestro, fuera condenado a 4 años y 3 meses de prisión. 

«Sentimos que es una burla porque son dos vidas que se llevó y chicos que todavía pelean por su vida. En el juicio sólo me dejaron entrar a mi y mi hija, quien perdió a su bebito. Fue todo una vergüenza», contó a Diario La Provincia SJ, Roberto Jofré padre de la joven Johana, quien fue embestida y víctima de la muerte de su pequeño hijo de dos años. 

Con la voz entrecortada de tristeza y bronca, Roberto recibió el pedido de perdón por parte del acusado, antes de escuchar su condena.

«Nos miró a los ojos y nos pidió perdón y nos dijo que estaba arrepentido, le respondí que si no había tomado conciencia con el accidente que había protagonizado, siguió tomando y mató a mi hijo y mi nieto, eso no tiene perdón. No me respondió nada», dijo el triste padre y abuelo. 

Y agregó que «la condena debió haber sido perpetua, al igual que su inhabilitación para conducir. Consideramos que no tiene que volver a manejar nunca más».

Con respecto al estado de salud de sus hijos, el hombre reveló que la joven Johana sufre de vértigo y ataques de pánico. «Si bien puede caminar lo hace muy despacio, con miedo, mirando para todos lados». 

Su hijo Ángel se recupera favorablemente, sin embargo su sobrino Marcelo debe someterse nuevamente a operaciones en su pierna debido a los fuertes golpes ocasionados por el siniestro.